Está demostrado que los beneficios que aporta una mascota a un niño son innumerables: los peques se vuelven más responsables, la compañía de la mascota hace que se sientan más felices, mejora la convivencia con los otros miembros de la familia, etc.

Sin embargo, si tu hijo sufre asma deberás consultar con el neumólogo pediatra si podéis seguir conviviendo con la mascota o bien incorporar un nuevo inquilino en la familia, si esta es vuestra idea.

Y es que el epitelio, las escamas de la piel y las secreciones de los animales de sangre caliente, como los perros, gatos, hámsteres, tortugas o las aves, contienen una proteína que actúa como alérgeno en las personas con alergias y problemas respiratorios.

Si con todo, el neumólogo os permite mantener o tener la mascota es muy importante minimizar la exposición del menor a estos alérgenos.

A continuación te damos algunas recomendaciones. ¡Toma nota! 

  • Evita que la mascota duerma con el menor. La mejor opción, en el caso de disponer de un jardín o terraza, es acondicionar este espacio para el animal.
  • Intenta, en la medida de lo posible, que tu hijo no abrace y bese al animal.
  • Asegúrate de que todas las personas que toquen al animal se laven las manos inmediatamente después.
  • Las alfombras son un foco de alérgenos, así que aspíralas una vez por semana con un aspirador especial.
  • Baña semanalmente a tu mascota. Puedes utilizar lociones especiales que eliminan la caspa de los animales.
  • Recuerda limpiar a fondo todas las estancias del hogar para acabar con este y otros alérgenos.
  • No olvides lavar regularmente la cama del animal a una temperatura de 60º.
  • Utiliza un purificador del aire: estos aparatos atrapan los alérgenos presentes en el aire.

Recuerda que si tienes cualquier consulta puedes contactar con nosotros, y un neumólogo pediatra te responderá.