Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad infantil se ha convertido en uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Si la tendencia sigue en alza, se calcula que en 2025 habrá 70 millones de lactantes y niños con exceso de peso. España es uno de los países del mundo con mayores tasas de obesidad infantil. Según apuntan varios estudios, 1 de cada 3 niños españoles sufre esta enfermedad.

¿Cuáles son las consecuencias de la obesidad infantil?
Los menores con problemas de obesidad tienen más probabilidades de desarrollar problemas graves de salud, tanto a nivel físico como a nivel psicológico. A corto plazo, la obesidad incrementa los factores de riesgo cardiovasculares –presión elevada, colesterol disparado-. Otra consecuencia, es el aumento de casos de diabetes tipo 2 entro los niños y jóvenes.

El asma y los problemas respiratorios son otra consecuencia de la obesidad infantil. Así pues, el sobrepeso precede el asma, y por tanto, aumenta tanto su prevalencia como su gravedad. Varios estudios demuestran que la obesidad infantil es un factor de riesgo para el diagnóstico del asma. Otras complicaciones médicas asociadas al sobrepeso son los trastornos musculares, que pueden afectar a las articulaciones.

La obesidad infantil también afecta psicológicamente al menor. Los niños obesos tienen normalmente una autoestima más baja y a veces sufren más problemas para relacionarse con otros menores de su edad, porqué sienten rechazo o inferioridad.

¿Qué medidas podemos tomar para prevenir la obesidad infantil?
El sobrepeso y la obesidad infantil son en gran parte prevenibles. Por este motivo, a continuación os ofrecemos algunos consejos para llevar a cabo una vida más saludable:food-tomato

Una alimentación saludable: Es muy importante que desde pequeños los niños adopten hábitos saludables a la hora de comer. Frutas, verduras, pescado, lácteos o aceite de oliva, entre otros, no deben faltar en la dieta de los más pequeños.
Lactancia materna: La OMS recomienda el inicio inmediato de la lactancia materna durante la primera hora de vida y durante los seis primeros meses de vida. Es en este momento cuando se deben introducir alimentos sólidos complementarios y mantener al mismo tiempo la lactancia materna hasta los 2 años o más. obesidad infantil
Realizar ejercicio físico con regularidad: La práctica de ejercicio es vital, no solamente para hacer frente a la obesidad infantil, sino también para el correcto desarrollo del menor. De esta manera, es muy importante que los niños practiquen alguna actividad física de manera regular, y por el contrario, disminuyan las horas que pasan delante de la televisión y otras pantallas.

Con todo, tanto las familias como los más peques deben tomar conciencia del problema, de la misma manera que se deben adoptar medidas mundiales, regionales y locales destinadas a sensibilizar a la población y a fomentar unos hábitos de vida más saludables.

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