Aunque a veces cueste asumirlo, los días de verano forman parte ya del recuerdo. El mes de septiembre no sólo marca la vuelta a la rutina, sino también el cambio de estación. Despedimos el verano y con la llegada del otoño aparecen las primeras complicaciones para las personas con algún tipo de problema respiratorio.

Little girl sleeping in her bed

Las condiciones de humedad y temperatura características de esta estación hacen que los ácaros de polvo acampen a sus anchas por el hogar, por lo que durante los próximos meses habrá que prestar especial atención a la limpieza de la vivienda si queremos que el estado de salud de nuestro hijo no empeore.

Como se recoge en el apartado Higiene Doméstica, las heces de los ácaros de polvo y de algunos insectos, como las cucarachas, contienen una proteína que provoca reacciones alérgicas, ataques de asma, eczemas y rinitis alérgicas. Por ello, es imprescindible limpiar adecuadamente las zonas donde habitan estos parásitos que, por lo general, suelen ser los colchones y la ropa de cama.

Un estudio realizado en Japón reveló que más del 90%de las camas contienen ácaros y más del 50% polillas, gusanos de seda, escarabajos y cucarachas. ¿Por qué? La pregunta tiene fácil respuesta: son lugares cálidos y húmedos donde, además, encuentran una ingente cantidad de comida, las células de la piel humana. Y es que mientras dormimos, nuestro organismo desprende células muertas que son fuente de alimento para este tipo de arácnidos.

Elimina los ácaros de los colchones

Frente a esta situación, ldleeseo más recomendable es aspirar regularmente los colchones  para eliminar los ácaros de polvo y otros insectos que se refugian allí. Para acabar eficazmente con ellos es necesario contar con una aspiradora que permita succionar todos los rincones del colchón de forma potente y constante, arrancando los ácaros de las fibras.

Además, para una completa desinfección es aconsejable lavar las sábanas y las mantas con agua caliente –a una temperatura superior a 54ºC- y posteriormente pasarlas por la secadora. También sería conveniente que pusieras, en aquellas camas donde duermen las personas con problemas respiratorios, fundas sintéticas o con coberturas especiales antiácaros.

Tomar este tipo de medidas resulta vital para los pacientes asmáticos, ya que se consigue minimizar el riesgo de sufrir un ataque de asma provocado por los alérgenos que, inevitablemente, se encuentran en el hogar.