La gripe es una infección vírica aguda de las vías respiratorias que afecta la nariz, la garganta, los bronquios y, en algunos casos, el tejido pulmonar. Esta enfermedad, causada por el virus influenza, se propaga rápidamente de una persona a otra a través de las pequeñas partículas que se expulsan con la tos o los estornudos y que penetran en la otra persona a través de la boca, la nariz y los ojos.
Por lo general, la gripe suele tener su máxima incidencia en invierno –de noviembre a marzo-, llegando a causar una epidemia.

El tratamiento inicial es sintomático aunque esta patología puede tener complicaciones que deriven en neumonía y en los casos más complejos causar la muerte del paciente.