El asma es la enfermedad crónica más frecuente en los menores de edad. Al tratarse de una patología crónica, se hace indispensable que tanto la persona afectada como todo su entorno más directo (familia, amigos, escuela, etc.) reciban una educación terapéutica que ayude a gestionar su enfermedad, reducir los riesgos asociados y aumentar su calidad de vida.

A continuación, presentamos una serie de consejos que ayudaran al paciente y a su entorno familiar y escolar a conocer su enfermedad. El objetivo de este apartado es resolver de forma clara y concisa todas aquellas dudas que surgen al conocer que el menor tiene asma, como por ejemplo, si es perjudicial que realice alguna actividad física o cómo se puede gestionar desde el centro educativo una crisis asmática.

La implicación de toda la sociedad en la adaptación del modo de vida de los pacientes asmáticos es vital para mejorar la autonomía de éstos. Con la ayuda del especialista médico –que se encargará de diseñar un tratamiento afín a cada paciente-, el niño asmático podrá llevar a cabo una vida normal.