Todo el equipo escolar debe comprometerse con los alumnos asmáticos ya que, al tratarse de una enfermedad crónica, éstos requieren una atención especial. Lo idóneo en estos casos es que el centro escolar incluya en su proyecto educativo un programa de asma dirigido a profesores, con el objetivo de instruirles e informarles sobre todos los aspectos relativos a esta patología respiratoria como, por ejemplo, cómo detectar los síntomas de una crisis asmática y cómo actuar ante ella.


La implicación de los docentes en la pauta marcada por el neumólogo es clave, ya que el asma provoca un gran absentismo escolar
Además, aunque es imprescindible que los propios alumnos tengan siempre a mano el medicamento prescrito por el especialista médico, en los centros escolares debería haber también, como prevención, cámaras de inhalación y los medicamentos necesarios para tratar ataques de asma.

Resulta también imprescindible en el entorno escolar que todos los profesores estén al corriente de la situación médica de los menores asmáticos. Para ello, existen fichas –a rellenar por la familia-, que contienen información de interés para el personal docente .

En el documento se recoge toda la información acerca de los posibles desencadenantes del asma, el tratamiento habitual que sigue el menor, el plan de acción prescrito por el médico, la autorización por parte de los padres para administrar la medicación y el nombre y teléfono de contacto de los padres y del neumólogo pediatra que está a cargo del paciente.

Escuela sin alérgenos

La implicación de los centros docentes debería ir un paso más allá, velando por la consecución de un adecuado entorno medioambiental que reduzca al mínimo los alérgenos presentes, ya que éstos actúan como desencadenante de los síntomas de asma. Por lo tanto, es necesario realizar de forma periódica el siguiente mantenimiento: eliminar el polvo, ventilar y fregar las aulas, limpiar las salidas del aire acondicionado y la calefacción y deshacerse de alfombras y tejidos que puedan contener ácaros.

Control en el comedor

La educación terapéutica afecta también al personal del comedor, que debe prestar especial atención en los alimentos que suministra a los niños con alergias alimentarias. Aunque, como puedes comprobar en el apartado Normas Alimentarias hay que prestar especial atención a los niños con alergias alimentarias para evitar desencadenar una crisis asmática en contexto de anafilaxia. Los cocineros del centro educativo deben conocer cuáles son los alimentos o aditivos que el médico ha dictaminado que deben excluirse de la dieta de estos pacientes, para evitar desencadenar una crisis asmática.

Excursiones y escapadas

En cuanto a los famosos viajes escolares, el paciente asmático puede participar en ellos como un alumno más. Tan sólo es necesario que, ante la realización de una actividad de este tipo, vaya preparado de forma adecuada, consultando previamente todas las dudas que le surjan con el profesional médico que lleva su tratamiento. Será necesario que en la lista de cosas imprescindibles a llevar en la maleta, los pacientes asmáticos añadan el medicamento habitual y el plan de acción por escrito.