La humedad en las casas aumenta el riesgo de asma en los niños. Uno de los alérgenos más comunes para los pacientes con esta patología respiratoria es el moho.

Los ambientes húmedos facilitan la colonización del moho, por lo que se recomienda:
  • Mantener el grado de humedad de las habitaciones por debajo del 40% y la del resto de espacios por debajo del 50%
  • Evitar el papel tapiz y la moqueta de pared en las habitaciones más húmedas, como los baños
  • Dejar una luz encendida en aquellos armarios que tengan humedad