No te olvides de:
  • Pasar la aspiradora regularmente, sobre todo por la parte inferior de los muebles
  • Evitar las moquetas y alfombras, ya que los alérgenos se quedan pegados a la tela. En el caso que tengas alguna, aspírala o lávala una vez a la semana con agua caliente
  • Limpiar el polvo de los equipos eléctricos, ya que la electricidad estática lo atrae
  • Colocar filtros en los ventiladores de la calefacción y del aire acondicionado
  • Evitar la decoración de paredes y estanterías
  • Decantarse por fundas sintéticas o coberturas especiales antiácaros
  • Congelar los peluches de tela durante 48 horas y dejarlos descongelar a temperatura ambiente
  • Lavar las sábanas y mantas en agua caliente, a una temperatura superior a 54ºC y secarlas también a altas temperaturas en la secadora
  • Dejar la cama abierta durante unos minutos para que se aireen las sábanas y así evitar que los ácaros se multipliquen
  • Aspirar los colchones con un accesorio especial
  • Mantener limpio el baño, armarios, sótanos y cocinas, ya que son los espacios interiores donde es más frecuente que aparezca el moho. Es recomendable hacerlo con un producto de limpieza que contenga una parte de cloro y diez partes de agua
  • Lavar o cambiar las cortinas de la ducha que tengan moho
  • En aquellas casas que haya jardín, cerciorarse de que la altura del césped no supere los cinco centímetros y que no hay maleza