El mobiliario y los elementos decorativos de las diferentes estancias del hogar contienen una gran cantidad de alérgenos que, aunque no se puedan eliminar completamente, sí pueden reducirse al máximo.

No basta con quitar el polvo visible, si quieres librarte de gran parte de los ácaros de polvo, debes tener en cuenta que éstos residen en otros lugares menos comunes, como las almohadas. De hecho, el 10% del peso de una almohada está compuesto por restos de ácaros muertos.
Si te estás preguntando por dónde empezar a limpiar, la respuesta es por las camas, los colchones, las almohadas y los edredones. Un 60% de los alérgenos del hogar se encuentran en los colchones y la ropa de cama.

Teniendo en cuenta que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, resulta imprescindible hacer una limpieza a fondo que asegure la desaparición de éstos. Ojo al dato, tan sólo en una cama habitan una media de 10.000 ácaros de polvo que producen cerca de dos millones de heces.
No te olvides de:
  • Pasar la aspiradora regularmente, sobre todo por la parte inferior de los muebles
  • Evitar las moquetas y alfombras, ya que los alérgenos se quedan pegados a la tela. En el caso que tengas alguna, aspírala o lávala una vez a la semana con agua caliente
  • Limpiar el polvo de los equipos eléctricos, ya que la electricidad estática lo atrae
  • Colocar filtros en los ventiladores de la calefacción y del aire acondicionado
  • Evitar la decoración de paredes y estanterías
  • Decantarse por fundas sintéticas o coberturas especiales antiácaros
  • Congelar los peluches de tela durante 48 horas y dejarlos descongelar a temperatura ambiente
  • Lavar las sábanas y mantas en agua caliente, a una temperatura superior a 54ºC y secarlas también a altas temperaturas en la secadora
  • Dejar la cama abierta durante unos minutos para que se aireen las sábanas y así evitar que los ácaros se multipliquen
  • Aspirar los colchones con un accesorio especial
  • Mantener limpio el baño, armarios, sótanos y cocinas, ya que son los espacios interiores donde es más frecuente que aparezca el moho. Es recomendable hacerlo con un producto de limpieza que contenga una parte de cloro y diez partes de agua
  • Lavar o cambiar las cortinas de la ducha que tengan moho
  • En aquellas casas que haya jardín, cerciorarse de que la altura del césped no supere los cinco centímetros y que no hay maleza