El aire exterior que entra en el interior del hogar puede llevar consigo irritantes como el humo de tabaco o los gases de productos de limpieza , entre otros. Además, como se ha expuesto en Medidas de control ambiental, también la contaminación atmosférica o los cambios bruscos de temperatura actúan como desencadenantes, empeorando los síntomas del menor asmático.
Por ello, debes tener en cuenta que:
  • Durante los días en los que los niveles de polen sean altos, ventila la casa después de media mañana, ya que éstos suelen ser más altos entre la cinco y las diez de la mañana
  • Ventila el hogar a primera hora de la mañana, antes de que la contaminación ambiental se acumule
  • Ventila los baños y el sótano de forma regular, para evitar la aparición de moho
  • Evita ventilar la casa a finales de verano y principios de otoño, ya que es cuando hay más concentración de moho en el aire. Utiliza durante esa época el aire acondicionado
  • En la medida de lo posible, mantén cerradas las ventanas del hogar, de la escuela y del automóvil