La primavera es, sin ninguna duda, la época del año en la cual se intensifican más las consultas médicas por alergias respiratorias. Esto sucede por dos motivos: primero, porqué se trata de una estación donde los cambios de temperatura son muy habituales, es decir, se pasa de un clima templado por la mañana y la noche a un clima caluroso durante la mayor parte del día. Por otro lado, es durante la primavera cuando las plantas florecen y esto significa que la concentración de polen en el ambiente aumenta significativamente.

Los principales síntomas de las alergias respiratorias son la tos, estornudos, picor y goteo nasal, lagrimeo o asma, entre otros. Es por este motivo que es muy importante que durante este período, los menores que sufren problemas respiratorios incrementen las medidas de prevención. Y es que el polen no sólo es una de las causas del asma sino que también actúa como desencadenante de crisis asmáticas entre los pacientes.

A continuación, os ofrecemos algunos consejos de limpieza, así como prácticas a tener especialmente en cuenta para prevenir las alergias respiratorias en primavera entre los más peques; ¡atento!

  • Ventilar la vivienda: se recomienda hacerlo a primera hora de la mañana. Sin embargo, si se trata de un día con una alta concentración de polen es mejor que esperes hasta pasadas las 10 de la mañana, ya que entre diez y cinco de la tarde es cuando hay una mayor concentración de polen en el ambiente.
  • Reducir las actividades al aire libre: sobre todo se debe evitar salir aquellos días con lluvia y aire, que es cuando hay más polen concentrado en el ambiente.
  • Consultar los niveles de polen: antes de salir consulta los niveles de polen en el ambiente. Este mapa de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ofrece los niveles ambientales de los diferentes tipos de pólenes en las distintas comunidades autónomas.
  • Mantener las ventanillas del coche cerradas durante los trayectos para evitar que el polen se cuele en el interior del vehículo.
  • No tender la ropa en el exterior, ya que las prendas de ropa son un auténtico imán para las partículas de polen.
  • Protegerse con gafas de sol y con un pañuelo: si tienes que salir al exterior es muy importante que aquellos días con alta polinización protejas los ojos de los más pequeños con gafas así como la boca y la nariz con una mascarilla o pañuelo.

Asimismo, recuerda que si tienes cualquier consulta puedes escribirnos a la sección de ‘El médico responde’  y uno de nuestros neumólogos pediatras te atenderá.